viernes, 19 de diciembre de 2008

suicidio


Es imposible escapar del tiempo, lo mismo avanza si lo queremos o no, y en su camino nos agrega o arrebata sentimientos y situaciones que al final estructuran un cuerpo tan distinto del primero que parece no ser el mismo.
Mi infancia, tan felíz como fue posible, transcurrió lenta y pasiva; comencé a adentrarme en el extraño mundo de la fantasía haciendo que fuese más real que el verdadero, mis intereses se centraron siempre en actuar sin pensar más allá, sin la preocupacion de recordar o no lo que en la escuela enseñaban, acaso como cuialquier niño, viví sin preocuparme por problema mayor al de pensar en dónde habría de esconderme mientras otro malcontaba.

"Destruir al niño josué"; me planté en un plan inevitable, y para ello convertí al tiempo en fiel cómplice. De a poco dejé que el nuevo ser humano cubriera cualquier rastro de ese anterior.
Los conflictos causaron que ese niño tuviera que declararse derrotado y darle paso a otro que si bien no es mejor, tiene la capacidad de afrontar lo que viniera.

Ya mismo espero a que el tiempo interceda y traiga a ese que me derrote, tome mi lugar y pueda seguir adelante.

1 comentario:

RAMPI dijo...

Si matar a un hombre se llama homicidio
entonces cuando matas a un suizo, se llama suicidio?